La frecuencia vibratoria de las actividades diarias que hacemos

Siomara Gauna
Siomara Gauna

Existen una amplia variedad de actividades que podemos realizar en nuestro día a día, y cada una de ellas tiene su propia frecuencia vibratoria. Algunas actividades tienen una frecuencia vibratoria más alta, mientras que otras tienen una frecuencia vibratoria más baja. A continuación, exploraremos ejemplos de la frecuencia vibratoria de las actividades diarias que se enmarcan en ambas categorías.

Actividades de frecuencia vibracional alta

Las actividades de alta frecuencia vibratoria son aquellas que nos brindan alegría, expansión y conexión. Estas actividades nos energizan y nos ayudan a elevar nuestra vibración. Algunos ejemplos de actividades de alta frecuencia incluyen:

Meditación y Mindfulness

La meditación y el mindfulness nos permiten conectarnos con nuestro ser interior y experimentar una sensación de paz y calma. Estas prácticas elevan nuestra vibración al enfocarnos en el presente y cultivar la atención plena.

Ejercicio Físico

El ejercicio físico, como el yoga, el pilates, el baile o cualquier forma de actividad física que disfrutemos, nos ayuda a aumentar nuestra energía y a liberar endorfinas, lo que nos brinda una sensación de bienestar y alegría.

Hobbies creativos

La creatividad nos conecta con nuestra expresión individual y nos ayuda a expandir nuestra conciencia. Pintar, escribir, tocar un instrumento musical o cualquier otra actividad creativa nos permite canalizar nuestra energía de forma positiva y elevar nuestra vibración.

Contacto con la naturaleza

Estar en contacto con la naturaleza nos ayuda a sintonizar con su frecuencia vibratoria natural y nos brinda una sensación de conexión y armonía. Caminar por el bosque, disfrutar de la playa o simplemente sentarse en un parque nos permite elevar nuestra energía y encontrar inspiración.

Actos bondad

Realizar actos de bondad, como ayudar a alguien en necesidad, hacer donaciones o ser voluntario en organizaciones benéficas, nos brinda una sensación de conexión y satisfacción. Estas acciones altruistas elevan nuestra vibración y nos llenan de gratitud y amor.

Actividades de oscilación vibratoria baja

Por otro lado, existen actividades de baja frecuencia vibratoria que pueden agotarnos o hacernos sentir estancados y desconectados. Estas actividades no necesariamente son negativas, pero es importante equilibrarlas con actividades de alta frecuencia vibratoria para mantener un estado de bienestar óptimo. Algunos ejemplos de actividades de baja frecuencia incluyen:

Televisión y ordenador (computadora)

Si bien es posible disfrutar de programas de televisión o navegar por internet, pasar demasiado tiempo en estas actividades puede tener un efecto de baja vibración. Es importante equilibrar el tiempo de pantalla con otras actividades que nos ayuden a conectarnos con nosotros mismos y con los demás.

Noticias negativas

Estar constantemente expuestos a noticias negativas puede generar estrés y ansiedad. Si bien es importante estar informados, dedicar demasiado tiempo a consumir noticias de baja vibración puede afectar nuestro estado de ánimo y energía. Es recomendable equilibrar las noticias con actividades que nos inspiren y nos levanten el ánimo.

Chismes y críticas

Participar en chismes y conversaciones negativas puede afectar nuestra vibración y la de los demás. Estas actividades nos sumergen en una energía de baja frecuencia y pueden generar resentimiento y discordia. Es importante ser conscientes de cómo nuestras palabras y acciones afectan nuestro entorno y buscar maneras más constructivas de interactuar.

Consumo de alimentos procesados

La comida que consumimos también tiene su propia frecuencia vibratoria. Los alimentos procesados, ricos en azúcares refinados y aditivos artificiales, suelen tener una vibración más baja. Optar por una alimentación basada en alimentos frescos, naturales y nutritivos nos ayuda a elevar nuestra vibración y nutrir nuestro cuerpo y mente de manera más completa.

Relaciones tóxicas

Las relaciones tóxicas y negativas pueden tener un impacto significativo en nuestra energía y bienestar. Estas relaciones nos arrastran hacia una frecuencia vibratoria más baja, generando estrés, ansiedad y desgaste emocional. Es importante establecer límites saludables y rodearnos de personas que nos apoyen y nos inspiren.


En resumen, nuestras actividades diarias pueden tener una influencia significativa en nuestra frecuencia vibratoria y bienestar general. Al elegir conscientemente actividades de alta frecuencia y equilibrarlas con aquellas de baja frecuencia, podemos cultivar una vida más armoniosa, conectada y vibrante.