La frecuencia vibratoria de las emociones que cultivamos

Siomara Gauna
Siomara Gauna

Las emociones son una parte esencial de nuestra experiencia humana. Aunque a menudo las asociamos con experiencias subjetivas, también tienen una dimensión energética que se expresa a través de su frecuencia vibratoria. Algunas emociones tienen una vibración más alta, mientras que otras tienen una vibración más baja. Descubre en este artículo la frecuencia vibratoria de las emociones.

Emociones de alta frecuencia vibratoria

Las emociones de alta frecuencia vibratoria son aquellas que nos hacen sentir bien, conectados y en armonía con nosotros mismos y con el entorno. Estas emociones incluyen el amor, la alegría, la gratitud, la compasión y la paz. Cuando experimentamos estas emociones, sentimos una expansión en nuestro ser y una sensación de ligereza y plenitud. Estas emociones nos elevan y nos conectan con nuestra verdadera esencia.

Amor

El amor es una emoción de alta frecuencia vibratoria que nos conecta con la energía universal del amor incondicional. Cuando amamos, experimentamos una profunda conexión con nosotros mismos, con los demás y con el mundo que nos rodea. El amor nos eleva, nos llena de energía positiva y nos brinda una sensación de unidad y conexión.

Alegría

La alegría es otra emoción de alta frecuencia vibratoria que nos llena de felicidad y entusiasmo. Cuando experimentamos alegría, nuestra energía se expande y nos sentimos vivos y vibrantes. La alegría nos permite disfrutar plenamente del presente y nos conecta con la esencia de la vida misma.

Gratitud

La gratitud es una emoción poderosa que nos eleva y nos conecta con la abundancia y la apreciación de lo que tenemos. Cuando practicamos la gratitud, elevamos nuestra vibración y nos abrimos a recibir más bendiciones en nuestra vida. La gratitud nos conecta con el flujo positivo del universo y nos permite ver la belleza en cada momento.

Compasión

La compasión es una emoción que nos conecta con el sufrimiento y el dolor de los demás. Cuando sentimos compasión, nos elevamos por encima del ego y nos conectamos con la esencia humana compartida. La compasión nos inspira a ayudar a los demás, a ser solidarios y a contribuir al bienestar colectivo.

Paz

La paz es una emoción de alta frecuencia vibratoria que nos brinda serenidad y calma interior. Cuando experimentamos paz, nos liberamos del estrés y la agitación mental. La paz nos conecta con nuestro ser interior y nos permite encontrar equilibrio y armonía en medio de cualquier circunstancia.

Emociones de baja frecuencia vibratoria

Por otro lado, existen emociones de baja frecuencia vibratoria que nos hacen sentir pesados, desconectados y en desequilibrio. Estas emociones incluyen el miedo, la tristeza, la ira, la envidia y el resentimiento. Cuando nos sumergimos en estas emociones, nuestra energía se contrae y nos sentimos atrapados en una espiral negativa.

Miedo

El miedo es una emoción de baja frecuencia vibratoria que nos limita y nos paraliza. El miedo nos desconecta de nuestra verdadera esencia y nos impide avanzar y crecer. Sentir miedo nos encierra en nuestra zona de confort y nos impide experimentar nuevas oportunidades y posibilidades.

Tristeza

La tristeza es una emoción que nos hace sentir pesar y melancolía. Cuando experimentamos tristeza, nuestra energía se vuelve densa y nos sentimos abatidos y desmotivados. La tristeza puede surgir como respuesta a la pérdida, la decepción o la soledad, y nos sumerge en un estado de baja vibración.

Ira

La ira es una emoción intensa que nos consume y nos hace sentir enojados y resentidos. Cuando nos dejamos llevar por la ira, nuestra energía se vuelve agitada y destructiva. La ira nos desconecta de nuestra paz interior y puede tener un impacto negativo en nuestras relaciones y en nuestra salud.

Envidia y Resentimiento

La envidia y el resentimiento son emociones que nos mantienen atrapados en comparaciones y rivalidades. Estas emociones nos hacen sentir insatisfechos y nos impiden disfrutar de nuestra propia vida. La envidia y el resentimiento nos mantienen en un estado de baja frecuencia vibratoria y nos alejan de la gratitud y la alegría.


Es importante recordar que todas las emociones tienen su propósito y función en nuestra vida. Sin embargo, podemos cultivar una mayor conciencia y elevar nuestra vibración emocional al enfocarnos en emociones de alta frecuencia como el amor, la alegría, la gratitud, la compasión y la paz. Al hacerlo, podemos experimentar una mayor armonía, bienestar y conexión con nosotros mismos y con el mundo que nos rodea.